basuritasComo algunos de ustedes se habrán enterado que la empresa Chilena que tantas alegrías nos dio en nuestra infancia recientemente se declaró en quiebra. Hablo de SALO (lo más entretenido) quienes se dedicaron por muchos años a llenar de magia nuestras vidas, entregándonos las herramientas para pasar tardes de diversión en el colegio y en la casa. Los álbumes de Salo fueron la gloria durante la niñez de muchos de nosotros que en un comienzo tuvimos que pegar las laminas en nuestros álbumes con stick-fix (algunos con engrudo). Luego llegaron las laminas modalidad sticker (que si mal no recuerdo, el primer álbum así fue uno de los caballeros del zodiaco). Quién no tuvo turrones de laminas atesoradas como trofeo de guerra de esas épicas batallas escolares donde los jugadores demostraban su potencial golpeando de forma veloz con la mano las laminas apostadas y dando vuelta la mayor cantidad para ser declarado el ganador. No faltaban tampoco los tramposos que se ponían saliva o pegamento en la mano. A continuación les presentare una recopilación de los más queridos álbumes en la historia de esta mágica empresa. Te falta leer lo mejor →

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Durante la semana previa a las fiestas, el New York Times publicó en su sitio web una sección titulada “el despertar sexual de la juventud chiliena”, la galería muestra una fauna de pokemones secos para el reggaetón y fanáticos del alisador de pelo en su máxima esplendor frente al mundo, como íconos de la juventud chilena.

En conjunto con la entrevista de “malas costumbres” (ver video), esta galería viene a contarle al cuico norteamericano que la palabra “poncea” significa  que lo hagas con la mayor cantidad de personas en una de las fiestas de tarde a las cuales no dejan de asistir contra viento y marea.

Ir a la galería de Pokemones en el New York Times