Incubus – Teatro La Cúpula, Parque O’Higgins (08.10.2010)

Los rumores sobre un segundo show de Incubus –paralelo al del Festival Maquinaria– eran fuertes y se mantuvieron así por un buen tiempo, hasta que finalmente se concretó, tendríamos show paralelo a Maquinaria y además sería un concierto en beneficio de las familias de los mineros atrapados en el norte del país, bonito gesto por lo demás.
Llegó el día y nos dirigimos al Parque O’Higgins para tan esperado evento, a título personal, me imaginaba un show íntimo debido a la pequeña capacidad del recinto, tal vez no tan íntimo como aquellas “Morning View Sessions” o el concierto en fomato acústico para la AT&T “Wireless Acoustic Series” del año 2000, pero sin duda se trataría de algo especial y que esperaba nos diera más de alguna sorpresa.
Con varios minutos de retraso salió a escena el grupo y el público rugió como un monstruo listo para atacar, la conexión con la banda fue instantánea. El golpe en la cara vino de inmediato con “Megalomaniac” con una introducción más larga que la del disco, como si estuvieran cargando la energía para explotar, sonó tan potente y afilida como acostumbra hacerlo en vivo. La siguió la GRAN DEUDA de hace tres años atrás, cuándo empezaron los acordes de “Pardon Me” la audiencia volvió a rugir –porque es una canción clave en la discografía de Incubus y quizás una de las mejores que ha compuesto la banda– entregándose por completo y apoyando la siempre notable voz de Brandon Boyd que cambiaba algunos versos del último coro por unos maravillosos “uuh-uuuuuh” tal como solían hacerlo hace un par de años atrás en sus presentaciones por el mundo. Notable ejecución para unos de los puntos altos de la noche que recién empezaba. Te falta leer lo mejor →












































