Es raro el caso de los penquistas. A fines de 1999 empezaron a sonar en las radios sus singles “Esfumar” y “Brígida”. 4 años más tarde apareció su disco debut, que no es una gran obra; pero pasó la prueba del público. Para 2004 aparece Morder. Y hubo que esperar 2 años para saber de ellos nuevamente en materia discográfica. Bien, con casi 10 años de carrera, 3 discos, un sinnúmero de conciertos en Chile y en el extranjero. Con todo ese vaivén a través de los años, yo me pregunto; no es suficiente todo eso para una evolución?.
Desaloon con cada nueva canción dejan en claro que no les interesa en lo más mínimo dar un paso adelante y arriesgarse a hacer cosas nuevas. Persisten una y otra vez con la misma fórmula que los hizo conocidos, pero nunca podrín despegar, si es que eso es lo que buscan. Las letras son un completo desastre, ninguna se salva. Te falta leer lo mejor →