
Dicen que la historia la escriben los ganadores, puede ser cierto eso, pero no por eso dejaremos que las cosas escurran y se pierdan de nuestra memoria. No, porque como medio escrito tenemos una responsabilidad, esa responsabilidad es la de decir las cosas como son, la verdad ante todo y más aún si tenemos la tribuna para hacerlo.
Recapitulemos. En octubre del 2009, Chile clasifica al mundial de Sudafrica 2010 –en una brillante campaña que nos ubicó como segundos del continente, logrando triunfos históricos, una campaña sobresaliente jugando de visita y una identificación del hincha con la selección jamás vista– el presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), Harold Mayne-Nicholls, invita a la máxima autoridad del gobierno, en ese entonces la presidenta Michelle Bachelet Jeria, a que los acompañe al mundial sudafricano como invitada de honor.
El tiempo pasó –y mientras pasaba hubo un terremoto de proporciones colosales, se cambió de presidente de la república y varias cosas más cambiaron– la selección volvió al país después de una correcta actuación en el mundial (con dos triunfos en calidad de visita, algo histórico para nuestra selección) y el acto de “reconocimiento” por parte de La Moneda no se hizo esperar, claro había que tratar de agarrar algo de esa popularidad que tenía la selección. Durante este “homenaje” hubo dos hechos que hicieron arder Troya, el primero fue el saludo –que casi no fue saludo, según los más ofendidos– de nuestro entrenador Marcelo Bielsa al presidente de la república, el señor Piñera; el segundo hecho, fue el no saludo al director de Chiledeportes y accionista en ese entonces de Colo Colo, el señor Ruiz Tagle.
Ese desaire, de un hombre que por sobretodas las cosas es un tipo derecho, con convicciones claras y con una ética que sobrepasa por mucho a la mayoría de los personajes importantes de nuestro país, le costó un repudio insalvable por parte de la administración gubernamental. Su jefe directo –Mayne-Nicholls– tomó parte por su empleado y defendió el actuar del entrenador de la selección chilena de fútbol. Lealtad; esa vieja cualidad que es tan difícil de encontrar en estos tiempos, está muy arraigada en Bielsa y Mayne-Nicholls. Te falta leer lo mejor →