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The Walkmen – Ex-Oz (27.11.2012)

Por Diego Huenchur | 01-12-12

Cuando toca hablar de una banda como The Walkmen, cuesta encontrar las palabras adecuadas. Por lo mismo, en este texto, prefiero ahorrármelos y narrar. Los adjetivos comienzan a nacer solos, de las sensaciones, de las emociones y de los momentos. Pónganlos ustedes. Vamos.

Luego de una excelente, pero algo corta presentación en Primavera Fauna, los chicos de The Walkmen tenían que pagar una deuda que ya habían firmado: un concierto solo para fanáticos en la intimidad de la Ex-Oz.

La lógica dice que, cuando uno debe, tiene que pagar. The Walkmen pagó, pero terminó dándonos vuelta la mesa y enseñándonos que, a veces, no es bueno cobrar una suma exagerada cuando la billetera (o el corazón, en este caso) son pequeños. The Walkmen nos desbordó y nos absorbió, solo tocando 18 canciones, 18 tonadas cargadas de rabia, amor, tragedia y vivencias.

Leithouser y compañía son de otro mundo, de una galaxia donde la etiqueta es clave diaria y manejar un instrumento es casi tan imperativo como saber andar en bicicleta. Se nota el fiato, se nota el cariño, se nota el circo. The Walkmen tiene algo de lo que carecen muchas otras bandas con tanta o más trayectoria: arrollan. Te desbordan, te sobrepasan.

Y esto no es azar. La voz de Leithauser, la cadencia de las guitarras, el estruendo de los tambores. Estos neoyorkinos saben cómo hacerlo, como volarte la cabeza con un par de acordes, pero también como hacerte sentir unido y desesperado en piezas tan claves como We Can’t Be Beat, uno de los himnos de su más reciente placa, Heaven.

Lo ocurrido el martes pasado en la Ex-Oz es digno de repetir y analizar. Porque esas son clases, materias que se deberían grabar y atesorar.  ¿Grandes momentos? La inclusión de canciones como Love Is Luck, Four Provinces, Canadian Girl o Woe Is Me (que no tocaron en Primavera Fauna) y, claramente, las potentes interpretaciones de The Rat, Heaven y la sentida We Can’t Be Beat. Si The Walkmen se digna a regresar, asegúrense de estar ahí. Yo voy a estar.

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