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Maquinaria Festival 2012 – Club de Campo Las Vizcachas (10-11.11.2012)

Por Jean (Perrojo) Parraguez | 13-11-12

Todavía estamos  recuperándonos de lo que fueron las dos jornadas de Maquinaria. Esta edición 2012 se había transformado en un verdadero desafío, ya que entraban a jugar detalles que pondrían a prueba nuevamente al evento en aspectos que van más allá de lo musical, ya que al ser un encuentro tan íntegro, hay vértices que valen la pena de revisar, que puedan servir para su futuro, ya que necesitamos reuniones como la que se gestó el 10 y 11 de noviembre.

192 estuvo cubriendo los pormenores de Maquinaria 2012. Desafiando al clima –tópico que nadie puede controlar-, les ofrecemos a continuación nuestras conclusiones de lo que ocurrió en el Club de Campo Las Vizcachas, en lo que creemos que son puntos importantes a considerar.

El recinto
Elegir el Club de Campo Las Vizcachas era un verdadero riesgo. Y aunque el recinto cumple con las dimensiones para albergar espectáculos masivos, como bien se vió en la distribución de los escenarios, hay aspectos de logísticas que son perfectibles.

Su lejana ubicación provocó malos ratos a varias personas, sobre todo a los que andaban a pie. Y aunque los buses de acercamiento funcionaron, el tema de locomoción fue un verdadero problema, una vez que se llegaba a la Plaza de Puente Alto.

Enfocándose en el aspecto musical, el recinto ubicado en Camino San José de Maipo le ganó la pulseada al Cub Hípico en cuanto al sonido, ya que prácticamente no hubo reparos en la recepción. Desde los sutiles matices de Cómo Asesinar a Felipes hasta el poder pulverizador de Mastodon, la gente pudo disfrutar verdaderamente de un buen espectáculo, exceptuando lo de Cavalera Conspiracy.

Otros aspectos a consderar es el de las distribución del agua, que se acabó a media tarde, y lo del polvo. En resumidas cuentas, preparar el lugar para la convivencia y el despliegue multitudinario de personas en un transcurso de tiempo considerable, ya que lo otro se cumplió cabalmente.

Headliners: Equilibrar los días
A nadie se le escapó el año pasado que el día que captó mayor concurrencia fue el primero. Maquinaria 2012, lamentablemente, no fue capaz de torcer el destino en este aspecto. Mientras la mayoría llegó a raudales el día Sábado, ansiosos de ver en escena a Kiss y Slayer, el Domingo el aforo –que animaban Calle 13 y Prodigy- disminuyó considerablemente.

Sin embargo, no hay que desconocer que todos cumplieron una excelente intervención. Llama la atención el caso de Slayer. Con cerca de tres décadas de funcionamiento, el cuarteto de Tom Araya debe ser –junto a Megadeth- uno de los “Big 4” del metal que tienen el mejor directo. Sin la masividad unviersal de Metallica, lo de los estadounidenses fue un mazazo del que pocos se pudieron recuperar. Recorrieron todos sus éxitos con un sonido demoledor, un juego de luces que ayudaba a conseguir la reacción esperada, y unos seguidores siempre fieles que marcaron uno de los puntos altos de Maquinaria.

A estas alturas del partido, tratar de esbozar un escrutinio de lo que hace Kiss en vivo es prácticamente gratuito. Su espectáculo es de una calidad tan calculada que no deja lugar a las sorpresas. Pirotecnia, fuego, los trajes, y una batería de hits han hecho del cuarteto que comandan Paul Stanley y Gene Simmons una carta segura en cualquier lugar. De seguro será un momento para atesorar para cualquiera que estuvo sobre el césped de Las Vizcachas.

El día siguiente, Calle 13 trajo la presencia latina a uno de los grandes escenarios. Con una irreprochable colección de éxitos, los de Puerto Rico demostraron que, aún a media máquina, pueden levantar multitudes. Sin la energía que llenó dos días seguidos el Movistar Arena (septiembre de 2011), Residente y Visitante enfrentaron a un público que ya mostraba signos de cansancio después de los dos días, a punta de sus canciones, consignas políticas y harto baile.

Prodigy fue el encargado de cerrar el telón. Los ingleses simplemente barrieron con todo. Éxitos como ‘Take me to the Hospital’, ‘Breathe’ y ‘Firestarter’ salieron con enorme fuerza desde los parlantes, y con una iluminación que le hizo total justicia a la propuesta de los comandados por Liam Howlett, que incluso les dió tiempo de presentar una canción inédita, mientras hacen los preparativos para el relanzamiento de su obra cumbre, “The Fat of the Land”.

El contingente nacional reclama más espacio
Conforme los grandes eventos hacen pie en nuestro país, tener créditos nacionales dentro de sus carteles ya no responde a una gesto de buena crianza, sino que a una verdadera necesidad, generando un genuino orgullo por lo que ocurre en esta parte del mundo.

Este fin de semana fue revelador para quienes no habían visto a Camila Moreno, el total desparpajo de Hielo Negro al abrir uno de los escenarios principales, la excelente buena salud que tiene Aguaturbia, el sonido de primer nivel de Cómo Asesinar a Felipes y confirmando el excelente presente que gozan exponentes como The Suicide Bitches y Prefiero Fernández.

Clásicos como Jorge González y Los Tres, el estandarte metal que Criminal lleva con absoluto merecimiento, son sólo muestras de un universo que está en un excelente pie. Faltaron nombres, es cierto, pero no sería raro verlos el próximo año.

Los destacados
Si bien es cierto que frente a un cartel de festival es difícil una sola opinión, Maquinaria 2012 fue el momento para ver varias presentaciones que van con una alta calificación. Dentro de este selecto grupo podemos meter a Mastodon, que debutaron en Chile, dejando claro por qué son unos de los nombres del rock duro que más da que hablar en la actualida.

También fue la oportunidad de tener a Corey Taylor nuevamente en Chile. Al mando de Stone Sour, el vocalista hechó mano a su privilegiado registro que voló cabezas. Marky Ramone fue otro momento álgido, cerrando el escenario Pepsi, donde los éxitos de su antigua banda sonaron, recogiendo un buen número de fanáticos. Punto a destacar la participación de Michale Graves en las voces, un obrero que no busca calzarse las zapatillas de Joey Ramone, sino que toma el catálogo de los Ramones con mucho respeto.

Capítulo aparte merece lo hecho por Deftones. Por mucho el número más esperado del día Domingo, mostró un contundente set que, aunque previsible, fue testigo del nuevo status del quinteto de Chino Moreno: ingresando al grupo que integran Iron Maiden y Faith No More, entre otros, nombres que despiertan un cariño especial en la fanaticada local.

Las decepciones
Como todo festival que se precie de tal, hay puntos buenos y otros que forman lo opuesto. Maquinaria no estuvo excento a esto último, y acá podemos nombrar la presentación de Marilyn Manson. El estadounidense no venía al país desde hace un buen tiempo, por lo que se esperaba mucho más de su performance. Material musical tiene, y aunque el tiempo fue escueto –cerca de una hora-, se pudo sacar mejor provecho. Cavalera Conspiracy tampoco estuvo entre lo más granado. Un volumen bajo fue la tónica de los hermanos Igor y Max, que sólo pudo ser aplacado por sólidos tracks como ‘Territory’ y ‘Chaos AD’.

Lo otro que podemos apuntar fue el funcionamiento del escenario Pepsi. En las dos jornadas su horario se vió modificado de manera inesperada, provocando esperas, en algunos casos- excesivas. La lluvia de pifias que se llevaron Los Tres es la mejor prueba de aquello.

Fotos: Cristian Berrios.

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