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Lollapalooza 2016 @ Parque O’Higgins: Día domingo y resumen general

Por Juan José Vásquez | 21-03-16

La sexta versión de Lollapalooza ha sido la más decepcionante hasta el momento. Sí, decepcionante es el resabio que nos dejó el fin de semana de correr de escenario a escenario. La cantidad de público disminuyó considerablemente en relación a instancias anteriores, el recambio generacional de los asistentes era una de las imágenes que quedó plantadas ante nosotros cada vez que intentábamos desplazarnos a través del parque.

babasonicos

Babasónicos es una de las bandas argentinas con mayores reconocimientos en la región y ayer, nos volvieron a deleitar con un setlist que mostró todo lo que tienen bajo su nombre. El público cantó con todos los temas y disfrutó de la presentación sin mayores problemas con la excepción de retraso de diez minutos que se hizo una característica entre todos los escenarios del festival.

twenty-one-pilots

El caso de Twenty One Pilots necesita de un análisis en profundidad. Un dúo norteamericano que utiliza baterías en vivos y acordes de piano sampleados en vivo unido a la voz de Tyler Joseph que rapea como si su vida dependiese de aquella presentación. Apuntanto a un público objetivo que bordea los 23 años como media, no son del atractivo de aquellos con poder adquisitivo que en ocasiones anteriores habían visto a Nine Inch Nails, Soundgarden, Fatboy Slim y más, sin embargo, eso es un mero prejuicio por parte del público. Si bien todas las bandas del sello Fueled By Ramen tienen un target similar, lo que hace Joseph junto a Dun es digno de admiración. La presentación comenzó con Heavydirtysoul que hizo saltar y corear al público, posteriormente acompañada del hit Stressed Out, si con eso no pudieron agarrar al resto, el prejuicio a la música actual es más grande que el valor artístico de una banda.

koma

Matthew Koma para muchos es uno de esos DJs a los que le dan el horario de las 3-6 de la tarde en el Movistar Arena para rellenar, el plato que tienen que mantener al público expectante para ver a Kaskade al final de la jornada. Cumplió con su cometido aunque fallando en las mezclas, con cortes abruptos que hacían al público quedarse en pie esperando algo más, los hizo bailar a ratos.

alabama

A mitad de la tarde los norteamericanos de Alabama Shakes se presentaron en el VTR Stages, un plato repetido de años anteriores. La voz de Brittany Howard es inmensa, más grande que los agudos de los amplificadores y parlantes podían aguantar, a ratos se convertía en angustia seguir escuchándolos. Cumplieron con ser un número que ya se había visto aunque trajeran consigo su disco Sound & Color de 2015. Cabe destacar la desagradable costumbre del público nacional en festivales: Mantenerse de pie cuando se encuentran lejos del escenario impidiendo que el resto vea el show de los artistas que se presentan, sumado a la disminución en tamaño de las pantallas laterales de los escenarios.

Marina

El vocalista de The Killers, Brandon Flowers, llegó como parche para suplir a Snoop Dogg. ¿Cuáles son las expectativas que se tiene al ver a uno de los artistas que estuvo en la primera versión del festival sin la banda que logró crear su nombre? Relleno. El show del nativo de Nevada no es nada de otro mundo, presentar temas de sus discos Flamingo y The Desired Effect en conjunto a un poco de nostalgia realizando covers. Mientras en el Acer/Windows 10 Stage se encontraba Marina Lambrini Diamandis, un electropop femenino con muchísima energía que hacía saltar al público. El mejor ejemplo de lo anterior fue cuando los primeros acordes de How to be a Heartbreaker comenzaron a sonar y su voz adoptó un tono más agudo de lo que se puede escuchar en sus disco, con excepción de aquella intervención delicada que también puede transmitir atractivo y emoción. Su show se basa en sintetizadores y hacer cantar al público, una excelente muestra de cómo el pop sigue cautivando a todo tipo de público sin importar las condiciones en que se encontraba el escenario, mucho polvo y poco pasto.

Noel

Las tardes santiaguianas tienen algo especial, llega un punto en que el sol ya no quema y el viento se vuelve helado, a eso de las 7.30 con quince minutos de retraso apareció el emblema de la generación noventera británica, Noel Gallagher. Ya había estado en nuestro país presentando su primer larga duración en 2012, esta vez contó con su segunda placa titulada Chasing Yesterday. Con un setlist que contaba con un poco de todo, incluso un b-side de Oasis, el oriundo de Manchester hizo cantar a una parte del público, la mayoría que se encontraba en el VTR Stage durante su presentación no se inmutaban, la especulación nos hace pensar que se encontraban esperando al cierre de la jornada. Sin embargo, el mayor de los Gallaghers hizo lo que ha cultivado con los años, una presentación con sus mejores composiciones, sin mayores intervenciones con el público.

zeds-dead

Mientras esperábamos al plato principal del día fuimos al Movistar Arena donde nos encontramos con la presentación del dúo electrónico, Zeds Dead. Más electrónica, menos cortes innecesarios. Lo que hacen los canadienses es pura potencia sin respiros, tempos acelerados y breakdowns que llevan a ritmos sincopados, no permiten las pausas en la presentación. El drum and bass unido a un dubstep enérgico nos hicieron saltar más de una vez.

florence

Uno de los puntos más complejos en cuanto a la edición 2016 de Lollapalooza fue el cierre a cargo de Florence + The Machine. Con relación a años anteriores, la cantidad de público que esperó a la banda liderada por Florence Welch fue baja. Acompañados por How Big, How Blue, How Beautiful, los ingleses dieron comienzo a una presentación carga de teatralidad, con un par de cortes radiales era imposible no hacer cantar el público. En un momento, la vocalista solicitó al público que levantaran a otros en sus hombros, incentivando unas de las práticas más desagradables en los conciertos. Un sonido excepcional y una divina Welch lograron conquistar a los que esperaron durante todo el día para verla.

Es difícil encontrar otro adjetivo que no sea decepcionante para explicar la sexta versión del festival creado por Perry Farrell en el país. Desde la implementación de vasos reutilizables que tenían el valor de una ficha (aproximadamente $1.300) sin el cual no podías comprar bebestibles o la cantidad exorbitante de niños de todas las edades que hacían el tránsito mucho más complejo, las satisfacciones son meramente personales. Ver a un artista que has esperando durante mucho tiempo te hace olvidar el calor, las filas y el público al que apuntaba esta vez el festival.

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