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Kendrick Lamar – To Pimp a Butterfly (2015)

Por Juan José Vásquez | 17-03-15
Artista : Kendrick Lamar
Disco : To Pimp a Butterfly
Año : 2015
Sello : Top Dawg/Aftermath

La oleada de rapers post 2010 le brindó al género una visión fresca y renovada a un estilo que se encontraba bajo el estigma de un sistema social que oprimió (y que se mantiene actualmente) a los afroamericanos, lo que le otorgó todas sus características. Sin embargo, dentro de esa generación se encuentra Kendrick Lamar que luego de dos álbumes sobre la vida y experiencias de ghetto se a propia de raíces musicales para dar luz a To Pimp a Butterfly, su tercer larga duración.

Desligarse del gansta rap y las vivencias detrás de la policia, las balas y las drogas para dar paso a un trabajo maduro en que Lamar demuestra sus  habilidades como compositor tanto a nivel musical como intelectual es un trabajo arduo que el californiano presenta como introducción con Wesley’s Theory, una mezcla de funk y rap como si se tratase de Earth, Wind & Fire contando la historia del rapero por medio de un riff y un wah wah.

Es posible dejar el ghetto, mas el ghetto no abandona y For Free? Es el reflejo perfecto de aquello, las metáforas idiosincráticas al pene y la masculinidad se encuentran desarrolladas a lo largo de un free jazz. Mientras que King Kunta trae a la vida el funk de 1970 con una línea de bajo que hace bailar a cualquiera mientras Lamar comienza a tirar versos sobre envidia materializada en balas hacia el resto. Institutionalized goza de una sección de vientos junto a una base de batería que crea un sonido mucho más cercano al soul mientras Bilal, Anna Wise y Snoop Dogg se inmiscuyen compartiendo aquella vida.

El caso de These Walls revive por completo el funk como si de Jamiroquai se tratase, el coro de voces femeninas y un interludio instrumental que da paso a la voz de Lamar que atravesó un autotune temporal creando un outro con una atmósfera delicada. El contexto del funk se quiebra con u nuevamente introduciendo elementos del jazz y downtempo creando junto a los versos una desesperación existencialista sobre su gente y relaciones personales.

Alright es una alegoría a un futuro mejor por medio de versos sin descanso entrelazados por un sonido de iglesia sureña afroamericana, un sermón sobre poder, depresión que culmina con una confesión personal. For Sale? Marca un interludio en To Pimp a Butterfly, un homenaje a Prince en la única forma que Lamar podría hacerlo: a través de versos concatenados por un sonido de R&B.

La segunda mitad del disco comienza con Momma, un corte de amor idealizado, la búsqueda de aquella persona que recibirá el título de Bae ya que en cada verso se hila aquella imagen de una mujer que es la personificación de la redención desembocando en un outro de ira y resignación. Mientras que Hood Politics se va a un costado y narra experiencias sobre el poder de las élites y las vivencias de la calle, la desinformación sobre la vida del ghetto y todas aquellas políticas públicas que no revivirán a hermanos, con un outro que perfectamente podría narrar el final de Boyz N’ The Hood.

Lamar y el R&B se volvieron uno en How Much a Dollar Cost, narrando una historia en primera persona que realmente da la impresión de ser un mero espectador un sutil guiño a College Dropout. El caso de Compexion (A Zulu Love) la sutil referencia a Zulu Love Letter es tangible junto al orgullo afroamericano que copa a la totalidad del album, desde sus sonidos hasta la atmósfera.

La última sección del disco comienza con The Blacker The Berry, un grito de guerra plagado de resentimiento debido a la tez de millones en un país caracterizado por el odio racial, lo cual se ve realzado con un hook hecho por Assassin la voz del Dancehall. El cambio en You Ain’t Gotta Lie (Momma Said) es un R&B con una carga más grande de guitarra y la idiosincracia de sus hermanos, casi como si contase Poetic Justice desde la perspectiva de Lucky.

El primer single del disco titulado i toma lo anterior y lo lleva a un nivel de pertenencia histórica junto al coro femenino, línea de teclado y un riff cargado de wah wah dándole plena facultad al pastor para llevar la palabra de la calle a un nivel celestial. To Pimp a Butterfly culmina con una Mortal Man, un homenaje a dos figuras que marcaron más que simplemente a un placa, marcaron al californiano en un nivel personal, es admiración en un nivel profundo por Mandela y 2Pac, es su forma de demostrar orgullo por ser partícipe del arquetipo de tez oscura sin vergüenza, una apropiación personal.

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