Estás viendo: Kashmir – Trespassers (2010)

192

Kashmir – Trespassers (2010)

Por Jean (Perrojo) Parraguez | 07-02-10

trespassersEn los años ’60, los artistas lanzaban entre dos o tres discos por año. Por lo tanto, tomarse siquiera un par de meses de vacaciones se convertía en el equivalente a un suicidio comercial, un viaje al olvido casi inmediato.

Hoy en día, es casi necesario para los músicos parar tras las giras y se percibe con entera naturalidad que no sólo circulen meses, sino que años para una nueva placa.

Sólo explicando eso se entiende que una banda como Kashmir, después de facturar dos joyitas como Zitilites (2003) y No Balance Palace (2005), hayan dejado pasar la friolera de un lustro para tener algo qué decir.

En Trespassers, los daneses permiten el acompañamiento de cuerdas que se ponen al servicio completo del cuarteto, que se abren a la posibilidad de expandir -y mantener al mismo tiempo- los límites de sus dominios. Así, como muestra, podemos encontrar las sobrecogedoras «Danger Bear» y «The Indian (That Dwells In This Chest)», que suenan grandes con los sutiles detalles de fondo.

La voz de Kasper Eistrup es el aliciente perfecto para la música del conjunto, el color definitivo sobre el que descansan todas las melodías. Basta escuchar la tortuosa melancolía que se imbuye en «Bewildered In The City», o en el mismo sencillo de presentación, «Mouthful Of Wasps». Ojo, no confundir el timbre de Eistrup con el de Thom Yorke, práctica conocida, fácil de realizar, pero carente de justicia si uno no conoce la evolución que el vocalista ha tenido desde The Good Life (1999) en adelante.

Los fríos climas de Dinamarca resultaron útiles para las pociones de Kashmir. Un cuarteto con harto bagaje en la carretera, con pergaminos llenos de suficiencia sobre la mesa, y cuya última palabra (Trespassers) ha sido pintada sobre el lienzo con paciencia, rigurosidad y calidad.

Compartir en WhatsApp