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James Blake – The Colour in Anything

Por Juan José Vásquez | 19-05-16
Artista : James Blake
Disco : The Colour in Anything
Año : 2016
Sello : Polydor Records

Hay músicos que aparecen en la escena con un cometido claro que ellos no conocen, mientras el resto del mundo se asombra con sus habilidades, con sonidos frescos y ambiciosos; ese es el caso de James Blake en la actualidad. Trabajando con Beyoncé, Chance The Rapper y Drake por nombrar algunos, el británico cimentó cinco años de discos con un peso individual que pocos pueden atribuirse.

Pasaron tres años para que Blake lanzara una nueva placa, en 2013, lo hizo con Overgrown, un disco que lo hizo ganar el premio Mercury de aquél año junto a la admiración del público en general. En este caso, The Colour in Anything es un trabajo mucho más extenso, cargado de capas de sonido, sintetizadores y la voz que lo ha hecho conocido.

Si hay algo que el británico ha hecho como ningún otro, es el uso del silencio como un elemento que le entrega coherencia a sus composiciones. Tal es el caso de Radio Silence, Points y Love Me in Whatever Way, hay momentos que deberían ser quiebres debido al silencio de los temas, sin embargo, Blake lo utiliza como un recurso que unifica a las canciones; dándole un respiro al auditor antes de introducir más capas.

Uno de los primeros singles de la placa es Timeless, etérea con ganas de aspirar a la altura y un beat que paulatinamente adopta potencia; es la columna vertebral de la canción. Un pequeño guiño a Jamie xx. Mientras que f.o.r.e.v.e.r es un acercamiento a la forma de baladas, voz y piano, nada más necesita para crear potencia.

El caso de Put That Away and Talk To Me es quizás la aproximación más peligrosa a lo que es lo experimental para James Blake. La canción se encuentra cargada de capas de beats, sintetizadores e incluso a ratos, su voz pasa a ser un instrumento secundario. En cambio, I Hope My Life – 1-800 Mix vuelve a la fórmula de su disco homónimo, pasajes largos instrumentales y beats constantes que sirven como vehículos para una frase repetitiva en la medida que la misma canción se desenvuelve por sí sola.

The Colour in Anything a ratos tiene temas que sirven como mero relleno, los casos de My Willing Heart y Waves Know Shores. Sin embargo, realmente no importan, solo son una forma de introducir a canciones del calibre de Choose Me, emocional al punto de hacer cantar, casi rapear a Blake con un beat divino y un sampler agónico. El caso de I Need a Forest Fire es similar, un sampler continúo y un juego a dúo entre Blake y Justin Vernon, un guiño a Lloyd Cole and the Commotions.

El relleno continúa con Noise Above Our Heads y The Colour in Anything, no aporta nada impresionante o que valga la pena destacar. No obstante, Two Men Down tiene un beat muy similar al dembow, con un ritmo etéreo hasta un punto donde todo toma forma y prácticamente es bailable.

En el caso de Modern Soul, el segundo single, nuevamente hay un uso increíble del silencio; una forma excepcional de crear una atmósfera en que cada componente del tema puede lucir por sí solo. El disco termina con Always, otro guiño al 2011 y Meet You In the Maze, la voz de Blake crea un gospel por sí sola gracias a las capas de autotune, cantando en el vacío.

El único gran problema que sufre The Colour in Anything, es la mejor característica de su antecesor: contener canciones con el sello James Blake que sirven como singles radiales, esa cuota de earworm necesaria para que todo disco destaque; algo

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