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FKA Twigs – LP1 (2014)

Por Juan José Vásquez | 24-08-14
Artista : FKA Twigs
Disco : LP1
Año : 2014
Sello : Young Turks

El R&B ha sido un género bastante manoseado por una cantidad sin igual de artistas, sin embargo ha logrado llegar a la gloria en mano de unos pocos usando el atractivo que dan las capas de los falsetes y el downtempo, fundamentando una combinación que podría perfectamente llevar “lo prosaico en misterio” nombre de horny music como género. Ahí es donde encaja FKA Twigs (Formerly Known As Twigs), una británica de 26 años que ha publicado su primer álbum el presente año.

LP1 es una gran mezcolanza de bases rítmicas downtempo con sintetizadores de fondo que alienan bases armónicas, las cuales van amplificando la voz de  Tahliah Debrett, destacando aquella mezcla utilizada por una multitud de artistas como The Weeknd, Zodiac  y Frank Ocean (o Drake inclusive). No obstante…FKA Twigs lo lleva a un nivel mucho más caliente, debido al  delicado tono de voz que posee, recordando un paralelismo en modo versión underground y sampleada de Aaliyah/Mariah Carey; llegando a ser tan gráfico en su single Two Weeks, alimentando todas aquellas características consumidas.

El disco apela a la sensualidad rozando lo sexual y la lujuria desde un ámbito en que Twigs gobierna, dejando de lado su cuerpo como el material en que basa aquella relación  de música-sexo, para ir centrándose en un ámbito mucho más extracorpóreo; casi etéreo en donde los samplers toman el control, como es el caso en Hours, Lights On y Pendulum. El atractivo femenino que hizo característico Beth Gibbons en Portishead es una clara influencia que pasa desapercibida entre el eco y efectos.

Incluso LP1 crea grandes breakdowns atmosféricos como es el caso de Numbers, un tema mucho más complejo y denso al oído. No obstante, esa complejidad musical funciona creando una estética de misterio, haciéndolo mucho más atractivo; como si se tratase de un velo que recubre a FKA Twigs; separándola del público en cortes como Closer, Give Up y Kicks, cerrando el disco. Acá proviene una marea que se conjuga en un remolino entre los slowdowns y la transpiración de desliz de cuerpos.

La cantante inglesa le da al R&B y al Trip Hop una visión nueva y fresca sobre cómo crear atmósferas desde su propio aliento. Aquellos tintes sexuales van fluyendo naturalmente entre beats y samplers, otorgándo espacio para desenvolver su labia como el instrumento que guía a través de la composición. No hay pop comercial, tampoco sexualidad barata y estética, LP1 es un disco de lujuria y feminidad alternativa.

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