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Chet Faker – Built on Glass (2014)

Por Juan José Vásquez | 25-07-14
Artista : Chet Faker
Disco : Built on Glass
Año : 2014
Sello : Future Classic

La música australiana en la última época se ha caracterizado por una escena potente y cargada principalmente al rock, teniendo como exponentes a Wolfmother. En otra vertiente indie, Tame Impala se encarga de traer la psicodelia de vuelta a la vida y uno de los exponentes más recientes es Chet Faker, conocido principalmente por su colaboración con Flume lanzó su primer larga duración en Abril del presente año.

El australiano hace una mezcla de down tempo, electrónica a lo James Blake y un sutil blues que trae a la memoria incluso músicos de 1950. Evoca recuerdos de épocas pasadas y trae al presente esa sensación a través del uso de bases rítmicas y sintetizadores con sonidos sutiles que sirven para darle mayor protagonismo a su propia voz y a los intervalos instrumentales que cortan en cierto sentido la estética usual de una canción comerciable.

Built on Glass no es un proyecto que intente romper la métrica o integrar nuevos elementos a la industrial; muy por el contrario es un ejercicio viceral con una visión intelectual de lo que actualmente es la música. La habilidad compositora de Faker a través de acordes de piano y su voz logra opacar el resto de los sentidos y sólo concentrarse en las piezas como Talk is Cheap, Release your Problems y No Advice.

Incluso, hay pequeños guiños al gospel afroamericano y soul en temas como Melt, Gold y A Lesson in Patience. No Obstante, logra crear una atmósfera que hace a Built on Glass algo que bordea lo comerciable sin perder una estética un tanto underground con cortes como To Me, Blush y 1998.

Faker intenta darse a conocer por medio de composiciones llenas de elementos discordantes qeu se unen a la perfección como es el caso de Cigarettes & Loneliness, una mezcla de electro, shoegaze y un sutil pop que se mueven dentro de bases electrónicas y una línea de guitarra en conjunto con su voz. El disco concluye con Dead Body, una canción que resume en su totalidad a Built on Glass, pequeños breakdowns, una base rítmica constante, sutiles irrupciones de guitarra y teclados dándole espacio a su voz para inmiscuirse entre las secciones instrumentales y seguir con las metáforas que se encuentran plasmadas en la placa.

Un disco homogéneo y redondo que abarca un amplio espectro de estilos logrando acoplarlos a todos juntos, dando una sensación de ser orgánico e instintivo. Sin pretenciones mayores a exponer sus extrañas y funcionales mezclas de elementos en una placa que perfectamente podría tomar mayor importancia con el pasar del tiempo.

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