Weichafe se despide de los escenarios a puro rock (30.04.2009)

Cuando hay despedidas se apoderan de uno sentimientos confusos, el aire se pone enrarecido cuando tienes que hacerle frente a un adiós inevitable, pero aún así no quieres que ocurra. Esperas que un rayo, o cualquier otra cosa salvadora aparezca y suspenda todo. Así estaba el ambiente en un Teatro Novedades lleno hasta al tope, para ver la última función de una de las mejores bandas que nos ha dado Chile: Weichafe.
Como pocas veces ocurren en las tocatas de bandas nacionales (por lo menos las que he asistido), el trío salió con una puntualidad inglesa a las 21 horas, y una vez que arrancaron no se detuvieron jamás. Fueron 27 canciones, las que siempre tocaron, las preferidas del público, una masa de gente que llenó el recinto y que se cuenta dentro de las más fieles de la escena, algo que sin duda llenaría de envidia a cualquier otra banda y que copa de orgullo a Pierattini, Da Venecia e Hidalgo.
Las canciones elegidas recorrieron de cabo a rabo las 4 muestras discográficas que la banda alcanzó a lanzar. Fueran conocidas o no, tocadas en las radios o no, el público se las sabía igual, lo que es una muestra del fuerte vínculo que se creó entre la banda y los “weichaferos”. Hubo invitados, cómo no: el vocalista de Silencio, Daniel Robles, puso las voces en “Suerte”; el ex Mandrácula y Banda Del Capitán Corneta, Pancho Rojas, hizo lo suyo en “Opción Laverna”; por su parte, el vocalista y guitarrista de El Cruce, Felipe Toro, prestó toda su pinta de Lenny Kravitz y su destreza con las seis cuerdas en “El Rock Del Poncho”. Francisco Miranda, de Triburbana, hizo su bailecito en “El Paño De Luis”, y un colaborador habitual de Weichafe, el señor Ángel Cárdenas, que estuvo en las hermosas interpretaciones de “Dios Es Sólo Para Algunos”, “Las Cosas Simples” y “Harto De Todo”. El Teatro Novedades resistió los embates de Weichafe con un sonido que no dió fallas, que se mostró en todo momento poderoso, algo que se agradeció dada la fama de ineficiencia en ese ámbito que tiene el recinto.
La presencia y participación del público es algo a rescatar y destacar en todo momento. Siempre activos, siempre aplaudiendo, siempre cantando. Yo quiero un público así para mi banda (si es que la tuviera). Había una carga emotiva evidente en todo el recinto, y la gente la hizo patente de la mejor manera: usando la garganta hasta casi desgañitarse, demostrando que una banda puede tener arrastre sin la necesidad de estar posando en las revistas juveniles, ni sobar el lomo de las grandes radios para que los programen, no. El respeto del público se gana en el escenario, donde las papas queman, donde se ven los gallos, donde Weichafe ganó tantas veces. El Jueves 30 de abril los weichaferos deiron el respectivo tributo a sus favoritos, una banda que se despedía de los escenarios, pero no de los corazones de las más de mil almas que entraron al Novedades, y las otras más que no alcanzaron a entrar. Para la posteridad, gracias Weichafe.
Setlist.
01- Házme dormir.
02- Festín de meucas.
03- Pájaros de papel.
04- 5:30 am.
05- Sí, me saqué los dientes.
06- Cuesta respirar.
07- Suerte.
08- Pan de la tarde.
09- Opción laverna.
10- Cadáver feliz.
11- El rock del Poncho.
12- El paño de Luis.
13- Dios es sólo para algunos.
14- Las cosas simples.
15- Harto de todo.
16- Silencio.
17- Pena de ti.
18- Me voy a encerrar.
19- Respiro la luz del sol.
20- Suicidio general.
21- Ripio y soledad.
22- Tierra oscura del sol.
23- Perros callejeros.
24- Come together.
25- No es malo.
26- Pichanga.
27- 3 puntas.
Fotos : Marco Espinoza
Foto Portada por Javier Valenzuela



































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Foto: Javier Valenzuela – rocknvivo.com
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