La buena vibra de Tahiti 80 en Chile (21.10.2009)
Luego de presentarse en el Personal Fest de Argentina con aceptables dividendos, Tahití 80 estuvo sólo dos días en Chile. Sin embargo, se dieron el tiempo para subir el San Cristóbal, comer en Providencia, grabar una sesión acústica en la Radio Horizonte y levantar más de una hora de show en el Centro Cultural Amanda.
La noche partió con los chilenos Protistas mucho después del supuesto inicio que publicáramos. Luego de cinco temas que pasaran bajo perfil, se acercaba la hora de ver a los franceses en acción. ‘One Parachute’ se encargó de abrir el concierto, y de ahí en más todo fue bailar. Los puntos más altos de la noche se desprendieron del segundo disco y del último trabajo, Activity Center. Cortes como ‘1.000 times’, ‘Come Around’ o ‘Soul Deep’ fueron los más celebrados por un público que se mantuvo atento y participativo durante todo el repertorio. Destacable también fue el cierre que hicieran con ‘Heartbeat’: pedida, coreada, aplaudida y prolongada.
Lo que los galos hicieron fue tomar sus cuatro discos y vaciar sobre la mesa todas las canciones hechas para la pista de baile, descartando el letargo de composiciones como ‘Open Book’, ‘Wallpaper for the soul’ o ‘Ear to the ground’ (que a propósito, combinan muy bien con la voz de Xavier Boyer). Y cuando digo hechas para la pista de baile, me refiero a un cúmulo de pop, soul, funk, toques de protagonismo en las guitarras, sintetizadores muy bien entrelazados.
El despliegue del quinteto y los reiterados intentos por darse a entender efectivamente derivaron en una activa y distendida comunicación del frontman con el respetable, que logró llenar el recinto de Vitacura. Esto, sumado a los movimientos del bajista Pedro Resende y su disfraz de oso panda hacia el final del concierto, contribuyó a exponer el bagaje desarrollado por Tahití 80 en 15 años de trayectoria, avalando así una propuesta que se mantiene fresca. Pero no por la novedad, sino por su capacidad de reinvención, con notables referencias a sonidos sesenteros.
Boyer dejó más que claro las intenciones de volver que tiene la banda. Sin mucha ciencia de por medio, sólo cercanía con el público y ganas de pasarlo bien -como lo consignaran en su blog-, produjeron un espectáculo más que satisfactorio.
Esperar que nombres como Tahití 80 vinieran a visitar estas tierras era, hasta hace seis años (al ojo), una utopía muy linda. Lo que pasó en Amanda en la mitad de esta semana, da para seguir teniendo fe en que buena música, en vivo, seguirá iluminando oídos.







(including beers)
http://espectaculos.canal13.cl/noticias/musica/1553.htm
saludos buena reseña…
subiendo videos de la presentación de Tahiti 80 a Youtube atentos ….
P.D: un gusto
no lo creo.