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El petróleo se acaba (y muy rápido); corran en círculos o ayuden un poco

Por francisco | 11-08-08

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Gracias a Nestor Galina por la fotografía

A pesar de la imposibilidad que tenemos de saber cuánto petróleo queda en el mundo, hasta los estudios más optimistas revelan que a mediados de siglo ya se habrá extraído todo el humanamente extraíble. A pesar de esto, el problema principal – y probablemente apocalíptico, es más que su inevitable agotamiento, lo complicado (y costoso) que se vuelve día a día su extracción.

Ya en el año 2000, cuando el señor Sadad Al Husseini (ojo, no Sadam Hussein) pronosticó el estancamiento de la producción de crudo para el año 2004, existían teorías que describían las posibles complicaciones existentes para extraer petróleo en un futuro próximo, aunque estas se contraponían y poco ruido hacían frente a las visiones más optimistas que afirman que aún queda mucho crudo por explotar y por descubrir. La gran gracia de este tipo, era el nivel de profundidad de su investigación; basado en datos de los 250 yacimientos más importantes del universo y en la velocidad y cantidad que estos producían. (No como otros chantas, que pescaban dos o tres yacimientos y ya los tenías exponiendo en casa piedra)

Para suerte de los menos fatalistas, cada vez que alguna investigación afirmaba el inminente fin del petróleo, algún yacimiento nuevo (aunque chico casi siempre) era descubierto o se creaban nuevas formas de extracción que permitían incrementar nuevamente la producción.

El asunto, es que la creciente demanda de los chinos (o asiáticos mejor dicho, porque los japos están cortados con la misma tijera) y el precio de los verdes cada vez más bajo, ayuda a que estos diabólicos tipos revaliden sus teorías una y otra vez. De hecho, muchos afirman que nuestra demanda de petróleo disminuirá antes que nos quedemos sin él e insisten en decir que el petróleo está tan pero tan caro, no porque cueste producirlo ni porque se acabe, sino que porque los asiáticos lo piden como pan caliente, y porque el dólar vale menos que un italiano gigante.

Ahora, ¿cuál es e problema con todo esto?, ¿cuál es el galleteo detrás de eshtosh shuper analishtas diabólicos?.

El problema en verdad surge cuando analizas los números y predicciones de Husseini, te das cuenta que alcanzamos nuestra produccón máxima global, ya que este compadre afirmó que cuando la producción de petróleo se estabilizase en 85 millones de barriles diarios (la producción que alcanzamos y mantenemos hace algún tiempo) significaba que en verdad habíamos alcanzado la producción máxima a nivel global.
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Fotografíado por “JaulaDeArdilla
El asunto este tan númerico se pone apocalíptico cuando vez que estudios más recientes, dicen que nuestra demanda por petróleo – al ritmo que vamos – aumentará a más de 110 millones de barriles diarios, antes del 2030. Esto último sería irrelevante, si no fuera porque los escenarios más alentadores; esos que nos contaban las investigaciones shuper confiables de los baqueros yankees, o los mafiosos sirios (todos dueños de yacimientos petroleros) pronosticaban una producción máxima – a nivel histórico y global obviamente – de 100 millones de barriles diarios.

Qué puedes hacer tú* (En caso de que hay algo que se pueda hacer)

Ahora es cuando la cosa se pone…digamos que “buena”.
Como reemplazo al petróleo, tenemos actualmente tres tipos de energías: la eléctrica, el gas natural y los biocombustibles. Cada uno con sus ventajas y desventajas obviamente, pero aún así, si analizamos cada una de estas alternativas, vemos que el futuro no es del todo alentador.

La energía eléctrica se requiere en altas cantidades para poder suplir de manera efectiva como combustible, además los autos que hasta el momentos implementan “dicha gracia”, están más cerca de ser un carrito de golf que una verdadera alternativa de transporte. Lo positivo es que al tratarse de tecnología en pañales, todavía tiene mucho, pero mucho que sorprendernos.

Si nos detenemos a mirar los biocombustibles, honestamente no sé por dónde empezar…
Sería aburrido describir en qué consiste este tipo de combustible, teniendo a la sexy wikipedia para hacerlo. Pero en sí, lo más relevante – o crítico mejor dicho- de este tipo de combustible, es que arrasa con nuestros árboles, para incrementar los terrenos cultivables, por tanto todo lo “bio” y eco friendly que pudiese tener (o parecer) , se va por un tubo. Ap…¿les mencioné que para cultivar combustibles biológicos, dejamos sin comer a los pobres africanos, y además se infectan nuestras tierras con fertilizantes toxicos y maquinaria que funciona a base de petróleo?. Creo que no.

Por último, el gas natural podría parecer en primera instancia la alternativa más factible que tenemos actualmente.
Este se compone principalmente de gas metano – ese mismo que tienen tus pedos – y su extracción se hace actualmente al atrapar los gases liberados por la extracción de petróleo (plop!) o por la descomposición de basura orgánica. Este último punto me parece especialmente importante, ya que si lo pensamos, y aprovechásemos esas 7 mil toneladas de basura sólida que producimos en santiago, generaríamos algo así como 1.400.000 metros cúbicos de biogás diario. Casi 3 veces más de los que nos enviaban los argentinos durante el invierno pasado (Lo que no deja de ser).

Y ya cerrando así abruptamente (porque es agotador seguir recolentando números que nadie lee), veo con alegría a través de MetroTV, que hay cabros motivados, buscando formas para generar energía de manera sustentables, o que países como Israel, ya están armando redes de automóviles eléctricos

En realidad la decisión es de ustedes respecto de “cuál es su grano de arena” para esta situación. Por mi parte, comenzare a apoyar todo tipo de iniciativas que exijan la generación y construcción de plantas que aprovechen la biodegradación de nuestra basura.

*Finalmente no se me ocurre qué se puede hacer, pero juro investigaré más al respecto

Referencias

The End Of Cheap Oil, en National Geographic

La Basura en Santiago

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