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Ya vi aterrizar a Prometeo (Prometheus)

Por @jp192 | 01-06-12

Todas las naves aterrizan igual. No sé porqué siempre me quedo pegado pensando en eso. El estilo suave y poderoso en que éstos grandes buques de navegación espacial se posan sobre el terreno de los planetas que van a inspeccionar —en vano— es siempre el mismo. Aún visualizo dicha escena de aterrizaje, la que más quería ver; todo lo que simboliza llegar a un planeta lejano que luce como cualquier paisaje nórdico deshabitado. Prometheus —la nave— es similar al Nebuchadnezzar de Morpheus en Matrix. ¿La diferencia? La primera contiene una cancha de básquetbol en su interior y una tripulación que ha dormido durante dos años viajando antes de que todo se convierta en una paseo un tanto trágico en el ambiente de LV-223.

David (interpretado por Michael Fassbender), el robot que está a cargo de asistir en la misión dirigida por Ridley Scott se nutre de nuestra cultura, aprende idiomas y modales para más tarde ponen en práctica, de forma un poco arbitraria, un plan que parece estar por sobre lo indicado en el contrato firmado por los humanos a bordo. Dos de ellos son exploradores que encontraron en nuestro planeta cuevas con pinturas de 35 mil años de antiguedad, lo que parece indicar pistas para encontrar a los creadores de la humanidad y así preguntarles ¿Porqué nos crearon?

Seré sincero al respecto dejando fuera los spoilers. El guión es bastante básico contando con pocos textos y muchos capítulos rápidos que perfectamente podrían haber quedado fuera. Jon Spaihts (The Darkest Hour) y Damon Lindelof (Lost, Star Trek 2009) se internan en la ciencia ficción alienígena dura de Ridley Scott de manera bastante simplista y enfocándose —quizás— en que la cinta sea un atractivo visual por sobre una tesis que de horas para pensar y discutir después de la función.

Las comparaciones con Alien serán siempre lúcidas. Pero, no entiendo porqué este film tiene una primera parte muy relacionado a las creencias de los humanos y su comportamiento bajo situaciones de crisis en ambientes desconocidos. Me recordó el estilo narrativo de Inteligencia Artificial. De todas formas agradecí sorpresas mínimas como una tormanta metálica, residuos de vida pegajosos y brillantes, estática en el aire y reproducciones de hologramas de vidas pasadas. Me motivé mucho con el diseño de la tecnología del año 2093, los interiores de la nave, sus tanques, armas, trajes y herramientas de reconocimiento de terreno. Sin contar la magistral participación de H.R. Giger, artista visual que participó en la creación Alien y que ahora vuelve a aportar su granito de arena.

El tercer acto transformó la película en una secuencia de supervivencia similar al de «La Guerra de los mundos» con Tom Cruise. A mi parecer, el final ya parece un chiste sin presupuesto inferior a «Mission to Mars». Lo más probable es que tu compañero de butaca se aburra y decida pasar el resto de la película leyendo twitter o conversando por what’s app. Creo que eso también me quitó un poco de concentración. ¿Seré yo?

Obviamente no revela nada. Al igual que «Alien el octavo pasajero», la primera entrega es simplemente la explicación del motivo y la realización de que hay algo más a dónde dirigirse. La película es un excelente ayuda memoria para recordar los tiempos en que la ciencia ficción de Ridley Scott se transformó en un culto, es el caso de «Blade Runner» y «Alien». Lamentablemente «Prometheus» no está al nivel de dichas entregas.

Sugiero que la vean en 2D, al parecer en 3D no hay aspectos sobresalientes. Ahora bien, si eres de los que les gusta el cine mainstream gringo dedicado a realizar piezas visuales extraordinarias, se podría disfrutar bien en 3D. Al menos yo lo pasé súper bien viendo píxeles líquidos en 3D cuando vi TRON: Legacy.

De uno a siete, Prometeo se lleva un 4.

Aún escribiendo esto me quedan cosas dando vueltas y veo que hay más patrones repetidos. El género de ciencia ficción va a tener que renovarse pronto, de lo contrario todos los recursos cinematográficos se agotarán y cansarán al espectador promedio defraudándolo como MATRIX Revolutions. A fin de cuentas todas las naves aterrizan igual.

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