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Kanye West: Una fuerza más poderosa que el ego (2004-2008)

Por Juan José Vásquez | 26-09-16

El ranking de Billboard en 2004 estaba liderado por Usher, Maroon 5, Alicia Keys y Hoobastank. Pero a comienzos de ese año, el productor norteamericano que ser convertiría en la figura más polémica del hip-hop, Kanye West, lanzó ‘The College Dropout’; un disco que revolucionó a toda la industria, independiente de las opiniones.

Luego de trabajar junto a Jay-Z en ‘The Blueprint’, West hizo de su nombre un sinónimo de música que atrae a cualquier persona, independiente del género predilecto o edad. Un disco cargado de contenido introspectivo, una crítica frente al sistema académico y a la vida en general, el movimiento de la industria de a poco comenzó a cambiar. Se pobre, joven y luchar contra todo ya no es mal visto. Raperos como Eminem y 50 Cent fueron relegados a un lado, para dar paso a All Falls Down, Jesus Walks y Through the Wire. Es la génesis del estilo Kanye: samplers sobre samplers, capas de voces y la introducción de sonidos de soul, gospel; música afroamericana pura. ¿Cómo es posible entender la introducción de Lupe Fiasco y Common sin ‘The College Dropout? Es imposible.

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Pasó solo un año para que West volviera con más hits atemporales, canciones que se mantienen frescas independiente la fecha en que se escuchen. En ‘Late Registration’ las orquestas entran de lleno en casi la totalidad de los cortes, trompetas, arreglos de cuerdas y más voces. Si bien el sonido se presenta mucho más importante, creando aires de arrogancia, es una mera transición. Gold Digger, Touch the Sky y Diamonds from Sierra Leone son perfectas para ejemplificar la capacidad del rapero para crear texturas vocales.

Con dos discos que marcaron un cambio fundamental en la forma de ver el hip-hop en el mundo, West no podía quedarse ahí. No, su mayor atributo es la capacidad de revolucionar la industria con sus producciones. No es Nas, no tiene las rimas de MF Doom, tampoco se forjó como figura de lucha al nivel de Tupac; Kanye es un genio escondido detrás de una máscara cargada de ego y mucha música. En 2007 presentó ‘Graduation’, el disco que marca la génesis del EDM y el rap, una fusión que surge a raíz de Stronger con un sampler de Daft Punk.

Luego de la muerte de su mamá y un quiebre amoroso surge ‘808’s & Heartbreak’. Una oda al R&B melódico y minimalista, el comienzo de una emocionalidad que paulatinamente va desapareciendo de su repertorio. Las cuerdas están, así también los beats, sin embargo, se une el autotune. La sensibilidad de Drake se entiende desde Coldest Winter, Love Lockdown y Heartless. ¿Dónde estaría el sentimiento introspectivo de Kid Cudi y Frank Ocean sin Bad News de Kanye West?

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