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Oye, a tu vida le falta Justin Timberlake

Por Juan José Vásquez | 15-03-17

Tengo una debilidad tremenda por las voces masculinas altas, sobre todo cuando se trata del R&B y Pop, dos géneros que en general, se dejan de lado por ser sencillos, carecer de la técnica del Rock o la emotividad del Blues. Entre los grandes referentes, se encuentran nombres del calibre de Michael Jackson, R. Kelly, D’Angelo, James Brown, Marvin Gaye y Prince, pero para mí, un millenial que se introdujo de a poco al género, el exponente que más me ha llegado es Justin Timberlake.

Posterior a su época de Boyband y pelo de fideos Maruchan, Timberlake logró una combinación del R&B clásico con el Pop de comienzos de los 2000 junto a la producción de Timbaland. En la época que el Gansta rap y el Hip hop cargado de bling bling reinaba en la música internacional, el nativo de Tennessee lanzó Justified (2002), un disco con cortes que han envejecido de excelente forma, como lo son Señorita y, principalmente, Cry me a River.

Cuatro años después de su debut solista lo llevó a consolidarse dentro del género con su segundo disco, FutureSex/LoveSounds (2006), de donde salen algunas mejores canciones pop de lo que llevamos de siglo, tales como LoveStone/ I Think She Knows, Summer Love/Set The Mood y What Goes Around…/…Comes Around. El trabajo de JT en esta placa es una combinación del genio productor de Timbaland con un timbre de voz atractivo, sentando las bases para la camada de artistas venideros. Si Zayn Malik y The Weeknd le deben a alguien el sonido de R&B de pieza, es a Justin Timberlake.

Siete años esperamos para un nuevo disco, y el lanzamiento de The 20/20 Experience (2013), nadie lo esperaba. Lo que menos se esperaba realmente fue el crecimiento como artista de JT, su capacidad para dar con canciones gigantes, hasta ocho minutos de duración sin quebrar en ningún momento la atmósfera privada e hipnótica. En su último trabajo es posible destacar la enorme Mirrors, Blue Ocean Floor y Suit & Tie, para no nombrar todo el disco.

Su carrera como actor no es comparable a lo que ha logrado (y los papeles que ha realizado) Jared Leto, sin embargo, el humor que mantiene es algo que no se puede dejar a un lado. Ha sido cinco veces anfitrión de Saturday Night Live, dando por resultado algunos de los mejores sketch que se han visto luego de la época dorada del show norteamericano. Su amistad junto al presentador Jimmy Fallon es una de las más atractivas en el momento, compartiendo momentos que se pueden usar para entablar una conversación, cosa que he hecho varias veces en mi vida.

Difiero con algunas de sus decisiones, como su trabajo en la película Trolls y la desagradable canción que produjo para esta, Can’t Stop the Feeling, por nombrar algo. Fuera de eso, Justin Timberlake es uno de los artistas de los cuales hablo constantemente, y espero paciente por el día que venga a nuestro país. En realidad, puedo pasar esa canción siempre y cuando le den una oportunidad a una de las figuras más atractivas en la actualidad.

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