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Corazonpartío I

Se recomienda leer éste post pinchando play al archivo de sonido al pie de la columna, con Algo Contigo de Andrés Calamaro, que ésta vez cae mejor que cualquier cosa.

Y acá estoy denuevo, otra de las tantas veces. Pensando en “tí”, como si ese “tí”, existiera. Bueno, podría existir; la gente me dice que no existe porque yo no quiero, y si hilamos más fino, suele decirse que todo es en la medida en que lo pensemos.

Yo ya no sé que creer. Un día estás haciendo nada, le cuentas a alguien del sexo opuesto tu problema, y de la misma manera en que lo planeaste sabiendo que sería imposible, ésta vez quien te escucha te trata bien. Y crees que es por el solo hecho de que fueron buena onda contigo es que quiso que te lo agarres, o que pasen el rato. Quien sabe.

La cosa es que a veces, cuando menos lo imaginamos, las cosas son. Y ocurren de una manera en que nadie lo notó, siendo que pudiste hacer tantas cosas para que no sucedieran y ahora estuvieras bien.

Y sabes que éstos días han sido muy malos, y que los has podido cambiar si quisieras, sanando de una vez la roncha cefálica en donde el tipo que por 24 horas te quitó el sueño aparece una y otra vez como el sujeto del Mortal Kombat. Pero no quieres, siendo que podrías ir a caminar, tomar fotos, bajarte los discos que sabes que nunca te podrás comprar o planeando una que otra salida con tus amigos. Pero no. Y si lo intentas, sigues con el autoflagelo prolongando todos los momentos llorando en la cama con un chocolate y café; mucho café que ya parece chocolate caliente, y de tan dulce que llega a ser, se vuelve salado.

Pero es bien sabido que todo finaliza, el año, las series, las canciones y el período de encantamiento. El problema aparece cuando las cosas que terminan, no solo rematan, sino que además tienen el descaro de tener un inicio. Qué insano que es ésto; menos mal que al parecer, está terminando.

Andrés Calamaro – Algo Contigo

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    2 comentarios ↓

    1. las cosas no son solo porque existen, si no porque alguien piensa en ellas….
      gran frase no?
      inspiracion?

      fin fin fin…..tematica de la epoca, todo se termina, si…todo menos el stress, la paja, la depre, y todas esas cosas q aunq no lo queramos, inversamenteproporcional van en aumento…pasa esto por q pensamos en estar mal?, lo creemos tan fielmente, q haci sucede? y las demas cosas las dejamos, (o por lo menos), queremos dejar de pensarlas, y asi terminan, obedientemente esfumandose en el airetiempoespacio?

    2. como bien destaco en mi blog, arriba, donde el título define supuestamente todas las barbaridades que hablo, se lee, “nada más que un niño alto”.
      eso soy, un niño alto ya casi de 30, que viaja despistado del presente -que no existe- al pasado -que no puedes retocar-, un viaje que me estrella con los 17 o 16, no sé, la cosa es que a esa edad biológica los ciudadanos de mi mente decidieron declarar el día nacional de mi adolescencia y personalidad errabunda, fijando así, que hoy, ya casi con 30, sólo soy un niño alto.
      ¿pero de qué me habla este tipo?
      buena pregunta.
      respondo:
      que siendo niño alto, aún me reencanto con el mundo.
      que siendo niño alto, aún las cosas tienen un inicio misterioso, mágico o sorprendente.
      que siendo niño alto, cuando algo acaba, digamos el amor, comprendo que la historia que aquel amor fue trazando en la arena de los tiempos será borrada por la marea causada por el desapego, el temor a la libertad de ser nuevamente un individuo y no “pareja”, pero, siendo niño alto, aún me reencanto con el mundo.

      y construyo castillos de arena.
      no importa que caigan como caen los imperios.

      lo que importa es que no quiero ser imperio.
      sólo solitario niño alto de corona imaginaria, cuyo reino se desplaza por los detalles y no busca conquistar nada.

      porque aunque duela la libertad en determinados momentos, aquella misma libertad te dice:

      sal, ven, mira, siente, palpa, llora, ríe, deja que una grieta en la pared sea capaz de robarte el asombro.

      salu2

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