R.E.M. – Collapse Into Now (2011)

La banda de Georgia, R.E.M, acaba de celebrar su trigésimo aniversario lanzando el decimoquinto álbum de su asombrosa carrera, y que es por lejos el mejor disco que han sacado en casi diez años; de hecho, es lo mejor que han grabado después de la sensible partida del baterista Bill Berry el año 1997.
Si bien su anterior disco fue un verdadero despertador interno –remeciéndolos de un caminar algo errático después de la partida de Berry– y que se manifestó en un compendio de canciones directas, rápidas, contestatarias y por sobre todo, rockeras a más no poder, se notaba una urgencia clara en el sonido de “Accelerate”. Con este disco encontramos al R.E.M. más ecléctico de la última década, con temas que parecen re-visitar los mejores momentos del trío estadounidense.
Este “Collapse Into Now” abre con dos potentes y rockeros temas, casi como una continuación de su última placa, aparecen “Discoverer” y “All The Best” que se tiñen de este segundo aire que tuvo el grupo hace casi tres años atrás y que incluso si hilamos más fino, tienen algo del disco “Monster”, riffs de guitarra filosos de Peter Buck y un inspirado Michael Stipe en las letras, combinación ganadora.
La hermosa “Überlin” nos embriaga en una atmósfera más calma, pero la emoción que transmite Stipe en las letras es conmovedora, incluso suena como la hermana lejana de ése tremendo tema llamado “Drive” del “Automatic For The People”. Las alusiones al desastre que hizo el huracán “Katrina” hace un par de años en New Orleans, son el fuego que alimentan las letras de “Oh, My Heart”, sentida e intima, el tema incluye la olvidada mandolina de Buck, acordeones y todo ése aire folk del sur de los EEUU, temazo.
Las colaboraciones parten nada menos que con Eddie Vedder y Joel Gibb en la magnífica “It Happened Today”, que mezcla las raíces del folk y del rock a la perfección, mientras Stipe y Vedder comparten los últimos versos del tema, entregándonos un coro que está para himno. “Every Day Is Yours To Win” es una balada de esas que sirven para cerrar un álbum, piano y guitarra, mínima percusión, mientras Stipe nos habla acerca de aprovechar cada día y cada momento que tengamos.
El rock más afilado vuelve con “Mine Smell Like Honey” con un inspirado Buck en la guitarra y unos poderosos coros compartidos entre Stipe y Mike Mills, de nuevo aparecen los guiños a su última placa, siendo un tema que se desarrolla a full en casi tres minutos. Las revoluciones bajan con “Walk It Back” una hermosa composición que tiene su matriz, en el piano de Mills y las personales/nostálgicas líricas de Stipe.

Más rock urgente hay en “Alligator Aviator Autopilot Antimatter” que cuenta con las colaboraciones de Lenny Kaye en guitarra y de Peaches en las voces secundarias, haciendo de este el tema más hard-rock del disco. “That Someone Is You” no se queda atrás, y revisa el libreto del disco “Murmur”, para una composición potente y desenfrenada que no dura dos minutos, pero te noquea igual.
Musicalmente diverso, así es este disco y así lo demuestra la psicodélica “Me, Marlon Brando, Marlon Brando and I” donde una vez más brilla Buck en la guitarra, construyendo una atmósfera frágil, en la cual, las sentidas letras de Stipe encuentran su ritmo. Para cerrar todo llega “Blue” y que cuenta con la excluyente colaboración de Patti Smith en las voces; algo experimental y que incorpora elementos ambientales en su composición, con un Stipe hablando mas que cantando, Smith entrega una cálida interpretación que se intercala con las líneas del vocalista, que nos dice que quiere que sus amigos estén orgullosos, que quiere estar él orgulloso, que quiere que Patti (Smith) esté orgullosa y que exclama al final que lo quiere todo y que está excitado por estar vivo…todo eso mientras hace una coda con los versos del primer track, así como cerrando el ciclo.
Este “Collapse Into Now” continúa este retorno a la esencia de R.E.M., esa vuelta que empezamos a notar con su anterior disco “Accelerate” y lo hace reencontrándose con su historia, lo hace revisitando sus momentos más brillantes de principios de los noventa, como recapturando su encanto. Mirándolo fríamente ya pasó el punto donde los queríamos sólo por seguir existiendo, ahora los queremos por haber sacado el mejor y más ecléctico compendio de canciones en más de diez años, como Stipe vociferaba en la última canción: “Quiero que estén orgullosos”…y claro que lo estamos.
Escuchado en línea a través de la página de la National Public Radio.



































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