Dead Meadow – Old Growth (2008)

Por el año 2002, llegó una revista a mis manos llamada Especial 35, que era editada por los hermanos Daguer y se distribuía gratuitamente. Sólo tuve ese número de aquella revista, pero fue gratificante porque ahí conocí muchas bandas. La primera vez que leí de Guiso, Brian Jonestown Massacre, Hielo Negro, Warlocks, Yajaira, entre otros que no recuerdo. Era una excelente revista, y entre otros grupos que nombraron se encontraba este trío norteamericano, Dead Meadow, que hace sólo un par de días lanzó su tercer y nuevo álbum, que es el primero que tengo de ellos. Qué tal está la obra?, after el salto.
Si pudiésemos calificar el tipo de música que hay en este disco, no sería descabellado etiquetarlo entre la sicodelia y el stoner, con algunos toques acústicos, entre algunas atmósferas hechas a base de teclados y guitarras, y una voz candenciosa que no arremete con furia sino que desde la lejanía, con dejos de hipnotismo. Si no me entienden, les daré un ejemplo: The Ganjas. Ahí puede haber un paralelo, y se confirma cuando escuchas el tema que abre el disco, Ain’t Got Nothing To Go Wrong y ‘Til Kingdom Come. Introducciones largas que parecen sacadas de jams e improvisaciones, mientras las voz lejana de su vocalista suena muy parecida a la del Maquieira chico (vocalista de Ganjas). Hay canciones pesadas, aunque no en el sentido “Heavy Metal Power”, sino que tienen aires de tensión, de nunca terminar, de solos que intervienen y se van sin aviso, y nuevamente la voz lejana e hipnótica de su vocalista que a veces suena como si estuviera llamando a susurros; Momentos como ése hay muchos, como en Between Me And The Ground o la cuasi-country What Needs Must Be, acá da la sensación de que la banda está al servicio de su vocalista, ya que la música parece algo monótona y más incidental que protagonista.

Y de los momentos acústicos, de la calma y contemplación, también hay, y harto buenos. Ahí está la sencilla Down Here, con una melodía muy a lo Elliott Smit, y la triste I’m Gone o la monótona Seven Seers, que debe ser la canción más pobre del disco, desprovista de todo instrumento salvo la guitarra acústica y la hipnosis proporcionada por Jason Simon, aunque ya casi al final el tema agarra un ritmo que va in crescendo con la inclusión de la banda entera; y ojo con el que cierra el álbum, Either Way, temazo. En eso se basa la nueva entrega del trío. Sé que no soy el más indiado para hablar de ellos porque soy un novicio ante su música, pero el disco está bien. Si te gustan los Ganjas o Elultimodelossueños, te gustarán. Si te gusta el Stoner Rock, no saldrás defraudado.
Tracklist.
01. Ain’t got nothing to go wrong.
02. Between me and the ground.
03. What needs must be.
04. Down here.
05. ‘Till kingdom come.
06. I’m gone.
07. Seven seers.
08. The great deceiver.
09. The queen of all returns.
10. Keep on walking.
11. Hard people – hard times.
12. Either way.
Para que conozcan a esta banda, les dejo el video de su primer sencillo, “What Needs Must Be”.



































saludos.