Hoy se estrena Bastardos sin gloria

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Las expectativas eran altas. Mi primer encuentro con Quentin Tarantino fue a través de una pantalla cuando ví, por primera vez, Pulp Fiction. Después vendría Perros de la Calle y luego las más modernas Kill Bill vol. 1 y 2. Todos las reuniones frente a la pantalla del televisor habían sido exitosas y esperaba que la siguiente fuera igual o mejor.
Hace días tuve la posibilidad de asistir a la primera muestra de Bastardos sin gloria (2009), la más reciente película del director estadounidenseque tantas veces antes me había dejado conforme y deseando ver nuevamente sus cintas.
El lunes no fue la excepción. Dos horas y media de sangre, balas y uniformes de soldados. Dos horas y media de suspenso. Pero ante todo, sangre al estilo old fashion. Después de ver los sables de Kill Bill y las pistolas de Perros de la calle, e incluso los choques en Death proof, las muertes de Bastardos sin gloria, llegan y conmueven por su estilo antiguo, solemne, dignas de la Segunda Guerra Mundial.
Dividida en 5 capítulos y narrada por Samuel L. Jackson (Pulp fiction, Jackie Brown y S.W.A.T), la historia comienza presentando la alineación de soldados judíos que será enviada a Francia con un solo objetivo: matar nazis. El Teniente a cargo es Aldo Raine, interpretado por Brat Pitt, y entre los soldaditos de plomo encargados de humanizar al pueblo alemán está Eli Roth, Til Schweiger, B.J. Novak.
Las mujeres también forman parte del elenco. La primera historia presenta a una pequeña judía francesa única sobreviviente de la matanza a su familia por parte de Hans Landa, un Comandante alemán conocido por cazar judíos. Pasados los años, Shoshanna Dreyfus se convertirá en una pieza clave de la resistencia encubierta al participar, sin saberlo, en el plan que pretende matar a los altos mandos de Reich dentro del cine que ella mantiene en su nueva vida tras el nombre de Madame Mimieux.
La otra fémina que la rompe es Bridget von Hammersmak, interpretada por Diane Kruger. Ella es una actriz alemana muy famosa que se dedica a engatusar a los soldados para beneficio de los aliados, dado su estado de agente secreto. Puro glamour alemán.
La película, hablada en germano, francés e inglés, más allá de sus increíbles escenas, ahonda en una temática, a lo mejor, un poco imperceptible: el cine. Desde la aparición de Dreyfus y su cine, se entra en una dinámica  metalingüística donde se exponen los grandes intentos del séptimo arte alemán, liderado por Goebbels, por mantenerse en la industria mundial, hacer películas que apoyan al Tercer Reich y enaltecer a los héroes de guerra. Los bastardos, obviamente, quieren terminar con todo este aparato propagandístico y, de paso, matar a Hitler y sus secuaces.
Todo este aparataje, claramente, le tomó varios años a Quentin Tarantino. De hecho, el guión de Bastardos… empezó a escribirse antes de que el director presentara Kill Bill vol. 1, en 2003. Pero más allá de la demora de que implicó la salida de esta cinta, se agradece que su director sea tan meticuloso y abnegado con sus obras. Porque realmente se nota. Una película totalmente recomendable, entretenida, y que gracias al humor negro, nos permite adentrarnos en la dinámica de guerra, sin sentirnos mal por las muertes del resto.

Las expectativas eran altas. Mi primer encuentro con Quentin Tarantino fue a través de una pantalla cuando ví, por primera vez, Pulp Fiction. Después vendría Perros de la Calle y luego las más modernas Kill Bill vol. 1 y 2. Todos las reuniones frente a la pantalla del televisor habían sido exitosas y esperaba que la siguiente fuera igual o mejor.

Hace días tuve la posibilidad de asistir a la primera muestra de Bastardos sin gloria (2009), la más reciente película del director estadounidenseque tantas veces antes me había dejado conforme y deseando ver nuevamente sus cintas.

El lunes no fue la excepción. Dos horas y media de sangre, balas y uniformes de soldados. Dos horas y media de suspenso. Pero ante todo, sangre al estilo old fashion. Después de ver los sables de Kill Bill y las pistolas de Perros de la calle, e incluso los choques en Death proof, las muertes de Bastardos sin gloria, llegan y conmueven por su estilo antiguo, solemne, dignas de la Segunda Guerra Mundial.

Dividida en 5 capítulos y narrada por Samuel L. Jackson (Pulp fiction, Jackie Brown y S.W.A.T), la historia comienza presentando la alineación de soldados judíos que será enviada a Francia con un solo objetivo: matar nazis. El Teniente a cargo es Aldo Raine, interpretado por Brat Pitt, y entre los soldaditos de plomo encargados de humanizar al pueblo alemán está Eli Roth, Til Schweiger, B.J. Novak.

Las mujeres también forman parte del elenco. La primera historia presenta a una pequeña judía francesa única sobreviviente de la matanza a su familia por parte de Hans Landa, un Comandante alemán conocido por cazar judíos. Pasados los años, Shoshanna Dreyfus se convertirá en una pieza clave de la resistencia encubierta al participar, sin saberlo, en el plan que pretende matar a los altos mandos de Reich dentro del cine que ella mantiene en su nueva vida tras el nombre de Madame Mimieux.

La otra fémina que la rompe es Bridget von Hammersmak, interpretada por Diane Kruger. Ella es una actriz alemana muy famosa que se dedica a engatusar a los soldados para beneficio de los aliados, dado su estado de agente secreto. Puro glamour alemán.

La película, hablada en germano, francés e inglés, más allá de sus increíbles escenas, ahonda en una temática, a lo mejor, un poco imperceptible: el cine y las muchas conexiones que tiene la cinta con otros filmes. Desde la aparición de Dreyfus y su cine, se entra en una dinámica  metalingüística donde se exponen los grandes intentos del séptimo arte alemán, liderado por Goebbels, por mantenerse en la industria mundial, hacer películas que apoyan al Tercer Reich y enaltecer a los héroes de guerra. Los bastardos, obviamente, quieren terminar con todo este aparato propagandístico y, de paso, matar a Hitler y sus secuaces.

Todo este aparataje, claramente, le tomó varios años a Quentin Tarantino. De hecho, el guión de Bastardos… empezó a escribirse antes de que el director presentara Kill Bill vol. 1, en 2003. Pero más allá de la demora de que implicó la salida de esta cinta, se agradece que su director sea tan meticuloso y abnegado con sus obras. Porque realmente se nota. Una película totalmente recomendable, entretenida, y que gracias al humor negro, nos permite adentrarnos en la dinámica de guerra, sin sentirnos mal por las muertes del resto.

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5 comentarios ↓

  1. jose salas

    HU ya la vi media lenta al principio pero es buena el final notable saludos

  2. Totalmente recomendable… si te gusta Tarantino, entonces esta es tu pelicula

  3. me gusta tarantino pero no esta pelicula, la encontre bien mala se me fue pa bajo el hombre.

  4. Ítalo Dazarola

    Increíble, otra obra maestra de Tarantino

  5. estafado

    LEEEEENTA,
    YA LLEVA 2 EN BAJA ¿COINCIDENCIA O TENDENCIA?
    CREO QUE SI NO ERES UN CINÉFILO (THE REAL) PA CACHAR TODAS LAS SUPUESTAS CITAS, ES MEDIA FOME.

    ESCENAS MUY, PERO MUY LARGAS, ALGUNAS INCLUSO DE MÁS, SI HUBIESE DURADO 90 MIN. EN VEZ DE 150, HUBIESE SALVADO LA PLATA.

    GRACIOSO EL PERSONAJE DE BRAT PITT.

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